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Stones stuck in my shoes



Looking yourself all the time in somebody else's mirror may seem funny
But, well, it inmediatly stops being so when you cannot see your own reflection
I am tired of performances and analysis
I just want to get muddled and see what happens

Are you afraid of what you might find?
You think everything attracts you but, at the end of the day, only a few things really move you
Do you like that?
Your only trampoline seems to be the search for perfection

Stones are stuck in my shoes
It is hot and only dry mountains are looking at me
I think I have taken the difficult shortcut
Still, will you be there waiting for me at the finish line?


Máscaras



Hoy me he decantado por la rareza
Me he dado tiempo para organizar el escenario
Esculpir mi personaje, pintar mi cara de blanco
Ahora salgo a cantar mis aporías, disonantes

Hace mucho tiempo que no soy sincera
Pero me da bastante igual
Porque cada día me levanto y me pregunto:
¿Quién quieres ser hoy?

Ayer vi una película en mi habitación, no era muy buena
Aunque me gustó hablar contigo por una vez
Tu personaje se me antoja de lo más atractivo
Vaya filia más tonta

He decidido poner tu nombre en la calle de un laberinto
También es parte de mi decorado
Pero no te preocupes, te otorgo mi don:
¿Quién quieres ser hoy?

Fundaciones adelantadas



Me encuentro sorda incluso ante prolegómenos que,
aunque fundados en una intuición poco escéptica,
intentan permear mi realidad de sospechosa felicidad.

Sigo mientras en una casquería sentimental
de inmenso valor entre mis alucinaciones cinematográficas;
deseos con banda sonora.

¿Será la de nuestras vidas?

The world is too much but not with us



¿A veces no te parece que el mundo es demasiado?
De repente el umbral de la sensibilidad disminuye.
La inercia tira más de ti que de costumbre.
Mucho tráfico.
Mucha gente.
Incluso mucha belleza.
Tanto que no puedes abarcarlo todo.
Te agota y te sientes frágil porque te das cuenta de que jamás podrás ser objetivo. "El mundo" como tal no existe en nosotros, cada persona tiene su propia concepción. De esta manera, cada vez que sentimos que dominamos, en realidad no tenemos ni la menor idea. Somos demasiado inestables para algo tan complicado.

Hm. Es completamente ridículo.

Se huele un poquito a tranquilidad...



Harta de escribir imposibles, harta de imaginar e imaginar cosas más que enterradas en tiempos mejores pasados, harta de casi resignarme a un tiempo presente con piezas cada vez más desencajadas y fuera de lugar en mi analítica mente, harta hasta de escribir.

No es algo nuevo a nuestro inventario de historias el hecho de que nos digan que hay cosas en la vida que llegan de golpe y se van de golpe; no sin antes dejar nuestro propio almacén emocional hecho un auténtico desastre. Así fue como comenzó todo (o al menos como yo lo recuerdo), cual huracán arrasador, un verdadero agujero negro espacio-temporal absorbiendolo todo pero con poder insuficiente (nunca consiguió atraparme del todo).
Ahora, sin embargo, todo parece querer tomar su forma original, un salto al pasado, un borrón y cuenta nueva, una verdadera venda en los ojos. Si todo fuera tan fácil como presionar un botón fuertemente con nuestra mirada perdida y volver al punto de inflexión de nuestra vida, la ficción no sería uno de nuestros pilares fundamentales.

La vida se moldea, se acaricia, se lanza a la pared, rebota en el suelo y vuelve a nuestras manos en un ciclo a veces sin sentido. Siempre vuelve. Siempre va a volver. Lo que hay que tener en cuenta es que nunca vuelve igual, todo nos talla y esculpe por dentro; la creación del "yo".

Crepúsculo


Era ya un poco tarde, el cielo estaba algo enrarecido pero cada vez más oscuro, en unos pocos minutos nadie se daría cuenta de qué era lo que lo ensombrecía, un denso manto negro lo cubriría como en cada crepúsculo y su consecuente noche.

Subió por esa calle que tantas y tantas veces había transitado; a veces feliz, a veces apenada, unas cuantas de ellas sola, otras acompañada, pero todo seguía igual, idéntico, impasible, sin una pizca de lástima ni condolencia.

Es cierto que, en ocasiones, algunos lugares te arropan:

"Guardo tus recuerdos más felices conmigo, están a buen recaudo muchacha."

Sin embargo, aquel no era el momento, ni la hora, ni el sitio, ¿Acaso seguía siendo ella misma? 

El débil viento la tambaleaba, desencajaba sus recuerdos, cada olor a manzanilla, cada suspiro ahogado... una trayectoria quemada. 

Qué pena que el humo no deje ver, qué pena que haga que escuezan mis ojos enrarecidos y oscuros, qué pena no dejar paso al dulce aroma de la manzanilla.